Muchas veces me preguntáis cómo consigo atender a tantas personas y mantener siempre la misma cercanía y calidad en cada consulta. Y la respuesta es sencilla: nada de lo que es Dermaforyou sería posible sin mi equipo.
Hoy quiero contarte, con total sinceridad, por qué estoy tan agradecida a las personas que trabajan conmigo y cómo su apoyo hace que cada paciente viva la mejor experiencia posible.
Estamos en pleno verano. Llevas semanas viendo campañas, etiquetas de productos y publicaciones que repiten el mismo mantra: natural es mejor y bronceado saludable. Y aunque tú ya sabes que no es verdad, a veces cuesta no caer. Porque lo visten bonito, lo hacen deseable… y porque nuestro imaginario colectivo aún asocia el moreno con salud.
Pero no. Un bronceado saludable no existe. Por eso hoy no te traigo nada nuevo. Solo un recordatorio necesario.
El melasma no siempre empieza como una gran mancha. A veces aparece de forma sutil, como una sombra en la zona del bigote o una leve pigmentación en las mejillas. Muchas veces ni siquiera nos damos cuenta de que se trata de melasma hasta que empieza a oscurecerse o a extenderse. Y aquí está la clave: cuanto antes actúes, más fácil será mantenerlo bajo control.
Pensar que el acné es exclusivo de la adolescencia es un error común. Cada día en consulta recibo mujeres de 25, 30, 35 años e incluso más, que se preguntan frustradas: “¿por qué me sale acné cuando ya pasé la adolescencia?”.
Lo cierto es que no estás sola: estudios epidemiológicos muestran que entre el 20 % y el 55 % de las mujeres jóvenes y de mediana edad aún presentan brotes de acné después de los 25 años, y un 15 % continúa teniendo acné después de los 40 años.
En los últimos meses, seguro que has oído hablar de los exosomas y los polinucleótidos como si fueran los nuevos milagros de la dermatología estética. Y no me extraña: están en boca de todos, desde influencers hasta profesionales médicos, y se presentan como los avances más prometedores para rejuvenecer la piel.
Pero cuando mis pacientes llegan a consulta emocionadas por probarlos, hay algo que siempre les digo: funcionan, sí… pero no como tú te imaginas.
Dermatología Tratamiento de pestañas: cómo frenar el envejecimiento y lucir una mirada más poblada ✍ Dra. Carmen Galera · Dermaforyou · Talavera de la Reina · 11 de mayo de 2025 · 2 min de lectura Con los años, nuestro cuerpo reduce la producción de estrógenos y testosterona, hormonas clave para mantener el folículo piloso…
Cuando pensamos en el daño que puede causar el sol, la mayoría solo se acuerda de las quemaduras después de un día en la playa. Pero el sol no solo emite los conocidos rayos UVA y UVB. También emite luz visible —que, aunque no queme, sí tiene un impacto muy importante en el envejecimiento y en la aparición de manchas y lentigos—.
or eso hoy, protegerse correctamente del sol no es solo un tema de “no quemarse”. Es una estrategia fundamental para mantener una piel sana, joven y sin manchas.
Esta pregunta me la han hecho bastantes veces en consulta, así que he pensado que haceros un post es la mejor manera de informar a todo el que tenga dudas al resptecto.
Finasteride y dutasteride son dos medicamentos muy conocidos por su eficacia para frenar la alopecia androgénica, tanto en hombres como, en algunos casos seleccionados, también en mujeres.
Pero cuando hablamos de embarazo, la cosa cambia. Y mucho.
La alopecia androgénica es esa pérdida progresiva del cabello que, aunque no es grave para la salud física, puede afectar muchísimo a la autoestima. Seguro que has oído hablar de finasteride y dutasteride como tratamiento. Pero, ¿realmente funcionan? ¿Son seguros? ¿Te pueden afectar a otras cosas?
¿Alguna vez te has mirado al espejo y has pensado: “¿Qué son estas bolitas blancas que tengo en la cara?”, “¿Por qué tengo tantos puntos negros si me limpio bien?” o “¿Por qué no se van estos puntitos en la nariz?”. Spoiler: no todos los granitos o marcas en la piel son iguales. Y por eso mismo, tampoco se tratan igual.
Hoy te explico cómo identificar correctamente las lesiones más comunes que aparecen en la piel del rostro.