Dermatología
Acné y alimentación: cómo lo que comes puede afectar tu piel
Si te molesta ese brote que se asoma justo cuando menos lo esperas, tranquila: el acné no solo depende de hormonas o genética. Lo que comes tiene mucho que decir. No para castigarte, sino para ayudarte a reencontrar una piel más equilibrada, con menos inflamación y más bienestar desde dentro.El acné es un trastorno inflamatorio de la unidad pilosebácea: los folículos, glándulas sebáceas, sebo, bacterias, inflamación… todo interactúa.La dieta puede influir en varios de esos factores:
- En la producción de sebo, a través de la estimulación hormonal (insulina, IGF-1, etc.).
- En la inflamación sistémica, si comes frecuentemente alimentos que la promueven.
- En la salud del intestino: la microbiota intestinal puede mediar lo que pasa con la piel. Si la microbiota está desequilibrada, puede aumentar permeabilidad intestinal, liberar toxinas o mediadores inflamatorios, todo lo cual puede empeorar acné.
- Dietas con alto índice glucémico están asociadas con mayor gravedad de acné. Reducir esa carga glucémica mejora número de lesiones.
- Lácteos: algunos estudios muestran que leche y productos lácteos pueden aumentar los niveles de IGF-1, estimular las glándulas sebáceas, empeorar acné en ciertos individuos.
- Omega-3 frente a omega-6: cuando hay mucho omega-6 (aceites vegetales poco saludables, frituras) sin contrapeso de omega-3, se favorece la inflamación. Incluir pescado azul, semillas saludables, frutos secos puede ayudar.
- Antioxidantes, vitaminas A, C, E, zinc y selenio tienen evidencias de que apoyan la regeneración de la piel, reducen inflamación, ayudan en la cicatrización.
- Empieza poco a poco: tal vez primero reducir un 50 % las bebidas azucaradas o los postres procesados, luego trabajar en los lácteos, etc.
- Presta atención a lo que tu piel y tu cuerpo te dicen: cada persona responde de forma diferente. Llevar un “diario de la piel” puede ayudarte a identificar patrones entre lo que comes y qué brote aparece.
- Sustituye: en lugar de azúcar refinado, usa frutas, edulcorantes naturales moderados; en vez de pan blanco, integral; en vez de frituras, asados, vapor o plancha; en vez de leche entera, prueba alternativas si tu piel lo tolera.
- No te olvides de la hidratación, descanso, ejercicio, manejo del estrés: son co-factores importantísimos.
¿Tienes alguna duda sobre tu piel?
La Dra. Carmen Galera te orientará en una primera consulta personalizada en nuestra clínica de Talavera de la Reina.
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